Boda 1

Hermosillo en 1990 era muy diferente al Hermosillo de hoy; había menos población, menos tráfico y la vida era más sencilla. Había pocas importaciones de enseres o víveres procedentes del vecino país de EEUU, así que nos concretábamos a usar los productos nacionales para todo. Aquí en el norte, solo había un molinero de trigo principal, y las harinas que comercializaba eran para hacer tortillas y pan. En esa época, los pasteles también se elaboraban con las mismas harinas, y se usaba ponerle a la masa muchos huevos, para que quedaran más buenos. Pero el resultado de esa técnica era que salían duros, pesados y poco apetecibles.

Fue en ese entonces que entró a Sonora una empresa de venta de productos para hacer pasteles. Los hermanos Tamayo introdujeron harinas preparadas, mermeladas y crema chantilly americanas al mercado, y se hizo revolución en la industria pastelera. De allí nació la idea de compartir conocimientos de técnicas fáciles para la elaboración de pasteles. A petición de varias personas interesadas en aprender, se ofreció por primera vez un curso de 5 días, de lunes a viernes, para enseñar a decorar pasteles de todo tipo, incluyendo para bodas y 15 años.

Despertó mucho interés, sobre todo entre las mujeres amas de casa, quienes buscaban enriquecer sus habilidades hogareñas, y a la vez entretenerse con una actividad nueva. Dentro de poco entendimos que ese curso no solo llamaba la atención de las personas de posición social acomodada, sino que venían personas que ya vendían sus pasteles, a buscar una capacitación que les permitiera optimizar su arte.

Desde entonces, la meta de Chriscakes ha sido la de compartir ideas, conocimientos y experiencias en el ramo de la repostería. Aunque empezamos únicamente con la decoración de pasteles, pronto se vio la necesidad de incluir otros temas parecidas, como los Pays, las Galletas, Bocadillos Dulces y Salados, Chocolates, Quesos Decorados, Manzanas Enchiladas, etc. Las más recientes adiciones a la lista de cursos, han sido de los Cupcakes (bollitos) Gourmet y las confecciones para las Mesas de Postres.as personas de posición social acomodada, sino que venían personas que ya vendían sus pasteles, a buscar una capacitación que les permitiera optimizar su arte.

Hemos tenido el gusto de recibir a personas no solo de Hermosillo, sino de otras ciudades que vienen a tomar los cursos, algunos desde otros estados. Nos da mucho gusto poder impartir estos conocimientos con las generaciones que nos siguen, y el gozo ha sido mayor cuando nos han platicado algunos alumnos de cómo sus vidas fueron impactadas, y en algunos casos, cambiadas, por lo que se llevaron de aquí. Después de todo, esa es la remuneración más importante: haber ayudado a alguien, y haber sido una influencia para bien en la propia comunidad.

Venta de Enseres para Repostería

Muy al principio de empezar a ofrecer las clases, las alumnas preguntaban por enseres para elaborar sus postres, puesto que en simbiótica con los demás vendedores de productos para pasteles y repostería. De hecho, no tenemos tienda, sino que aquí mismo en la casa de una servidora se ofrecen las cositas que manejamos. En otra parte de esta página hay un link con el catalogo de las cosas que surtimos. Si te podemos servir en algo, no dudes en Ordenar; no hay pedido demasiado pequeño. aunque ya los había a la venta en la ciudad, no siempre había en existencia. Por eso fue que empezamos a surtir las cosas más necesarias, para tenerlas a la venta como un apoyo para cuando no las hallan en otras partes. Hasta la fecha, jamás les hemos hecho competencia a los grandes almacenes, sino que llevamos una relación.

Cristina Vidal

christina-vidalCristina llegó a Hermosillo en el verano de 1963, cuando apenas se estaban construyendo los bulevares de entrada a la ciudad desde el norte y el sur. Desde entonces ella aprendió a amar a los gentiles hermosillenses, y allí fincó el resto de su vida, cuando se casó con un muchacho de Hermosillo, el que ella describe como “el de los ojazos cafés.” Su matrimonio duró 30 años, hasta su divorcio en 1997.

Tiene muchos años de experiencia en lo que se refiere a repostería, siendo que por mucho tiempo ella se ha ganado la vida haciendo pasteles y postres. Trabajó en panaderías y pastelerías de Phoenix, y en los cursos aplica las técnicas que se usan en las grandes empresas de allí, adaptándolas para que sirvan tanto para las panaderías de este país, como para la ama de casa que hace postres en su casa. Bajo los auspicios de la empresa Tamayo, viajó por los estados de Sonora y Sinaloa, en calidad de asesora de pastelerías. Ahora radica exclusivamente en Hermosillo; tiene tres hijos, todos nacidos allí, y ocho nietos, también todos hermosillenses.

Hoy por hoy, a una edad cuando la mayoría de sus congéneres se están preparando para el retiro, ella está contenta porque empieza a realizar sus sueños de ser de bendición para más gente. Gran parte de su gozo deriva del hecho de haber terminado por fin con el proyecto de más larga duración de su vida – escribir un libro que le había pedido Dios; una especie de autobiografía, pero con la meta de desenmascarar muchos de los trucos que usa Satanás para engañarnos y llevarnos lejos de la obediencia a Dios. Tardó 20 años en llegar a concluir ese propósito, pero ya se logró. Actualmente se prepara para mandar a impresión ese libro… y próximamente habrá un link desde este sitio, para los que tengan curiosidad y deseen saber más sobre el asunto.